Las empresas y los vídeos

Historia de la relación de las empresas con el formato audiovisual de 1941 a 2015 en 1000 palabras, más o menos.
Además de que hacemos, cómo, nuestra propuesta...

El uso del vídeo por parte de las empresas empezó en  1941 con aquel primer comercial durante un partido de béisbol, aquí lo puedes ver. Aunque siendo puristas no es realmente un vídeo ya que se trata de una imagen fija, podemos partir de este primer anuncio para analizar el pasado, presente y futuro de la relación entre las empresas, los vídeos, su finalidad, el nivel de involucración que necesitan las empresas y como ha ido cambiando todo.

Podemos decir que, desde esa fecha, las empresas se han aliado con el formato audiovisual. Como pensaréis, principalmente para aumentar su facturación, es decir, ganar más dinero, obviamente.

La utilización del vídeo por parte de empresas ha vivido varias revoluciones hasta nuestros días y las que quedan por venir, espero. Desde la utilización inicial con anuncios comerciales en los inicios de la televisión, el paso al patrocinio de programas en 1946 con Kraft Television Theatre y El show de Ed Sullivan en 1948, hasta los publirreportajes y la propia tele tienda. Con la llegada de los 60 la publicidad empezó su edad dorada. Eso sí, la utilización de vídeos y diferentes formatos televisivos por las empresas se restringía a los canales de comunicación existentes, los mass media.

Pepsi

Chrysler

Aviva

Guiness

Casino Hotel Studio City

Recomendaciones, infocomerciales, spots, anuncios, diferentes nombres para diferentes tipos de formatos, pero todos con un fin común, mostrar sus productos y servicios a sus clientes potenciales para aumentar sus ventas y cumplir con sus objetivos de crecimiento. Esta ha sido la forma de trabajo durante muchísimos años.

En la época que todos nos creíamos ricos, grandes empresas no dudaban en invertir auténticas fortunas para lograr impactar a sus clientes con el fin de que estos les fueran fieles. Hablamos de auténticas fortunas como fueron los 8,1M$ invertidos por Pepsi en 2001, https://youtu.be/E7fEWkWRB00, los 12M$ de Chrysler, https://youtu.be/SKL254Y_jtc, los 13,4M$ de Aviva por su cambio de nombre, https://youtu.be/sMFJk76PwsE, los 16M$ que invirtió Guiness. Eso sí, hizo una maravilla de dominó, https://youtu.be/eP-v95g2RU8. Hasta el cortometraje dirigido por Scorsese de, atención a la cifra, 70M$!!!!, http://dai.ly/x5ubi8e,  para el casino y hotel Studio City de Macao.

Todo parecía que iba a seguir por el mismo camino, pero no, llego lo que ha cambiado todo, llego internet y esto cambió todo.

Se acumulan los cambios y se complican los escenarios. El público se vuelve más exigente, está cansado de la publicidad tradicional. Esa que te interrumpe los anuncios que estabas viendo para meter partes consecutivas de una película en medio, o de tu programa favorito, o tu concurso preferido… El escenario había cambiado.

Tan cambiado estaba todo que los mass media ya no son la única vía de comunicación de las empresas con sus clientes, además, la comunicación ya no es unidireccional. De la noche a la mañana, las empresas se han visto obligadas a cambiar de arriba a abajo las estrategias de comunicación que llevaban casi un siglo sin variaciones tan radicales. ¡De repente, el cliente te hablaba por una red social, o te criticaba, eso se hacía viral y pumm!! Las primeras crisis de reputación nacían y crecían muy, muy rápido. Dejaban a la altura del barro a una empresa que por no ser consciente de que el escenario había cambiado, estaba bloqueada y sin saber utilizar el sentido común.

Diversos canales de comunicación ya están en manos de cualquier persona, no solo de los medios tradicionales (mass media). Ya no era unidireccional, ahora la comunicación es bidireccional, para lo bueno y para lo malo. Lo bueno, que si eres una empresa que se sabe adaptar, vas a sacar mucho beneficio de tu sentido común. Lo malo, si no eres capaz de hacer esto último, te quedan dos telediarios en el mercado.

Este cambio tan brusco en el escenario de la comunicación no ha venido solo. Hay que sumarle que también ha llegado una democratización, relativa, en la realización de vídeos. En el siglo XX, debías tener un presupuesto mínimamente alto para tener la capacidad de realizar un vídeo (cualquiera que fuera el formato y calidad) y por supuesto, publicarlo en los mass media. Ahora eso ya no es así. El coste de producción de vídeos se ha reducido, bastante, y no estoy hablando del cuñadismo*, pero sigue existiendo una relación directa entre la calidad que quieres para tu vídeo y el presupuesto que tienes que dedicarle, además de otras muchas cosas.

Actualmente las empresas tienen sus propios canales de comunicación que utilizados debidamente logran un ecosistema empresarial con muchas más oportunidades, tanto de crecimiento, como de asentamiento. Esto lo cambia todo, otra vez. Ahora una empresa con una buena segmentación de clientes puede tener éxito con un presupuesto mucho más ajustado, pero todo esto no se queda ahí.

Poco a poco ha ido sucediendo, poco a poco, sigilosamente desde que internet esta al acceso de todos. En otra época las compras tenían tres fases claras: el estímulo, podía darse por varios motivos, el más normal un anuncio; el primer momento de la verdad, que se daba en el momento de la compra, si realmente compraban tus productos o no; y el segundo momento de la verdad, que es cuando el cliente ya te ha comprado, ha probado tu producto y decide si es lo suficientemente bueno como para repetir, recomendarlo… Ahora ya no es así ¡¡sorpresa!!

En medio de estas tres fases, vale, en medio no, entre el estímulo y el primer momento de la verdad, nace otro momento. El llamado por google el momento cero de la verdad (ZMOT). Esto sí que cambia todo. Si el proceso de toma de decisiones de compra cambia para tus clientes… tú mismo si no haces nada.

Y no te creas que si eres un B2B te libras. Es evidente que el B2C necesita imperiosamente ganar ese momento inicial, por ejemplo, en el sector de los viajes este ZMOT ¡¡influye en un 99% la decisión de compra del cliente!! En B2B ocurre lo mismo, el 70% de la decisión de compra en B2B ocurre antes de que el cliente se ponga en contacto, justamente en el ZMOT de los B2B.  Opciones de pasar del ZMOT las hay, como todo, olvidarse de este momento, desde mi punto de vista es una muy mala decisión.

Llegando al presente.

En 2016, de todo el tráfico de internet en el mundo el 73% fue vídeo (64% en España), para 2021 será el 83%, en España del 79%, aquí la fuente. Esto puede decirnos muchas cosas, la principal que el uso del vídeo va a ser lo que más se busque en la web.

Como ya hemos visto la toma de decisión de compra ha cambiado y el vídeo incrementa su uso a un ritmo feroz. ¿qué pasa con las técnicas de ventas? ¿con el marketing? ¿qué podemos hacer ahora? Tranquilos, desde las agencias de marketing y publicidad lo saben y ya llevan tiempo trabajando en ello.

Ahora el objetivo es que el cliente te encuentre y se acuerde de ti en el momento que esté decidiendo, es decir, el objetivo actual es ganar su momento cero.

Esto es dar una vuelta de tuerca al marketing tradicional, que en muchas ocasiones se centraba en mostrar el producto con diferentes matices, dependiendo del público al que se dirigía, intentar asignar ciertas cualidades a la empresa con el branding y ¡ya! Esto en los casos de B2C, porque en los casos de B2B, publicabas en revistas del sector y poco más podía hacer, esto y una buena red de comerciales eran las herramientas que tenías para captar clientes. Evidentemente esto fue el primer cambio que produjo internet en las empresas B2B, ahora tu base de datos de empresas es infinitamente más asequible, más fácil y más directa.

Todos estos cambios nos han traído el nacimiento de nuevas técnicas de marketing como puede ser el SEO, posicionamiento orgánico en buscadores, y el SEM, un nuevo canal de publicidad mucho más segmentado y directo a tus clientes objetivos. Un paso de gigante para posicionarte muy bien con una inversión mínima. Pero con el cambio de toma de decisión de compra ha sido necesario otro tipo de técnicas, y de esta búsqueda es donde nace el marketing de contenidos. Esta técnica de marketing se centra en las necesidades de tus clientes, sean B2B o B2C. El objetivo es ayudar a tus clientes, puedes hacerlo de múltiples formas y maneras, pero el objetivo principal es hacerles la vida y el trabajo más fácil. ¿Para qué? Pues para crear una relación a largo plazo, esta es la clave, lo más importante, el marketing de contenidos intenta generar una relación a largo plazo. ¿Cómo consigue esto? Ofreciendo unos productos o unos servicios de calidad, preocupándose por sus clientes y de su propio servicio postventa, preocupándose por qué es lo mejor para ellos, ofreciendo contenidos interesantes y útiles. Hay muchas formas y ninguna fórmula, pero el objetivo final de todas estas acciones es una, generar un sentimiento de deuda del cliente (potencial o real) hacia tu empresa que sirva para que a la hora elegir, tus productos sean los que primero surjan en sus cabezas.

Actualmente existen multitud de formatos de vídeo: el spot tradicional con todas sus variantes, casos de éxito, vídeos corporativos, académicos o formativos, reportajes, resúmenes de eventos…Y cada uno de ellos puede ser distribuido por un canal diferente, con una estrategia diferente y para un público potencial diferente. Es más, cada uno puede ser apoyado por contenidos en otros formatos y dar lugar a diferentes campañas multimedia. La ultra segmentación es usada ya por una buena parte de las empresas.

Por todo lo que hemos visto, actualmente el uso del vídeo por parte de las empresas es absolutamente necesario para un buen desarrollo de la misma. Evidentemente, de esto, las empresas ya son conscientes y la utilización del vídeo se ha incrementado muchísimo, con previsiones que seguirá en aumento.

Sabiendo todo esto creo que ha llegado el momento que analicemos mínimamente la relación que han mantenido las empresas con los creadores de sus vídeos, es decir con las productoras que han materializado sus campañas. Nos parece interesante porque desde Malvahada Films creemos que estas relaciones van a cambiar mucho a lo largo de los próximos años.

Relaciones entre las empresas y los productores de vídeo.

Desde la popularización del uso del vídeo y la televisión como una herramienta comercial, las empresas se han apoyado en las agencias de publicidad para desarrollar sus campañas de marketing. Es decir, la forma más fácil de realizar un anuncio era que la empresa se pusiese en contacto con una agencia de publicidad, tenían las reuniones necesarias para comunicar lo que se quería o les pasaban un briefing. La agencia de publicidad ajustándose a eso y al presupuesto (si no hacia un contrabriefing), contactaba con una productora audiovisual, que realizaba el vídeo y lo entregaba a la agencia, esta a su vez a la empresa. Este resumen rápido es la forma de trabajo entre empresa, agencia y productora más común. Otra opción, más minoritaria son algunas empresas que tienen su propio departamento de marketing dedicado a publicidad, estas contactan directamente con la productora y se realiza el vídeo.

Hasta aquí el mínimo análisis necesario ¡no te eches las manos a la cabeza! ¡Ya te dijimos que iba a ser breve! Como la relación real que tienen las empresas con las productoras. Eso sí, nosotros creemos que la relación debiera de ser mucho mayor, por eso intentamos que entre la productora y la empresa haya una comunicación fluida, conociendo todas las partes los objetivos y teniendo claro los pasos dados y los que se darán.

Líneas de actuación en el presente y futuro.

Puntos de partida

  • Necesidad de aportar a tus clientes.
  • Necesidad de relación a largo plazo con tus clientes.
  • Todo el mundo está cansado de la publicidad de interrupción.
  • Incremento de cuota de mercado de plataformas de vídeo bajo demanda (Netflix, HBO, Amazon…)
  • Plataformas como YouTube y Facebook han tomado la publicidad de interrupción como modelo de negocio mayoritaria (Excepción de YouTube Red).
  • Beneficios de las empresas por la ley del cine.

En mi ámbito personal, soy usuario habitual (muy habitual realmente) de televisión, de Netflix, de Facebook y de YouTube. Mi experiencia y satisfacción como usuario de todas estas opciones es muy diferente. Mi grado de satisfacción va desde muy baja o decepcionante a muy alta. Estas diferencias son muy claras y surgen del tercer punto del que hemos partido. Estoy hasta las narices de que me corten una historia en la que me siento involucrado, envuelto y disfrutando de todas las emociones. Me jode muchísimo que, sin tener en cuenta ni siquiera la propia historia, corten y me metan 8 minutos de publicidad. Si al menos se preocuparan del desarrollo de la historia y metieran los anuncios en momentos más adecuados, me seguiría jodiendo, pero no tanto, posiblemente mi percepción variaría de muy mala a aceptable.

¿Por qué me jode? porque en esos 8 minutos todo lo que me estaba pasando se ha desvanecido. He perdido gran parte de la empatía que sentía por los protagonistas y las circunstancias que están viviendo. Seguramente esto me pasa porque en la vida real no tienes esa opción, cosa que molaría.

Conduces por una sinuosa carretera, las luces del coche solo te permiten ver 5 metros, la lluvia hace que los limpiaparabrisas trabajen al máximo. Los rayos iluminan de vez en cuando un poco más la carretera. Cuando sales de una curva peligrosa, un rayo ilumina el cielo y crees ver una figura humana a unos 15 metros de ti, en medio de la carretera. No tienes mucho tiempo, ¡¿qué haces?! Tienes menos de un segundo para tomar una decisión. ¡tatatachan! Volvemos en 8 minutos… Bueno puedo frenar, dar un volantazo, evitar el obstáculo. También puedo acelerar y llevármelo por delante, no suena bien, pero es lo más seguro para mí. O puedo tirar de freno de mano e intentar parar antes de llegar a él…

Pero esto no pasa. Retomo que me voy, jeje.

En cambio, mi grado de satisfacción cuando conecto Netflix es altísimo. Por la misma razón, puedo estar horas viviendo diferentes vidas, diferentes circunstancias sin ningún tipo de interrupción. Qué me gustaría tener el mismo grado de satisfacción con la televisión, Facebook y YouTube que con Netflix, por supuesto, pero milagros no pidamos. Son modelos de negocios muy diferentes y ese tipo de publicidad es necesaria, aunque empieza a haber alternativas.

Desde mi punto de vista, la publicidad actual debe ir encaminada a un fin único, redirigir de las plataformas donde se publica el anuncio, sean las que sean, a los canales de comunicación de la empresa anunciante. Para, una vez llegan a esos canales, aportarles el valor añadido necesario para empezar o asentar nuestra relación a largo plazo.

Desde Malvahada Films creemos que el presente y futuro del audiovisual nacional e internacional (tanto ficción, como no ficción), pasa por la entrada de empresas externas al sector como productoras financieras. Utilizando estas empresas los productos audiovisuales como herramientas de marketing. Esto es una tendencia que ha empezado desde hace ya 3 para 4 años, el programa Cinergía de Gas Natural Fenosa es uno de los mejores ejemplos, va por la cuarta edición y no el único. En este 2017, HP ha lanzado su campaña The Wolf. Una miniserie con Christian Slater como protagonista, los ciberataques como hilo argumental y las soluciones HP para evitar esto. Personalmente me parece una miniserie espectacular (con el personaje de Slater en la línea del de Mr Robot) que muestra errores típicos y nos ayuda a no volver a cometerlos. Son clases de ciberseguridad integradas en una campaña original, nueva y sorprendente. Aquí en castellano.

Desde Malvahada Films vemos esta forma de trabajo como el primer paso que desarrollado adecuadamente aportará beneficios a todos los actores de una producción.

La apuesta de Malvahada Films

Desde el nacimiento de Malvahada Films hemos intentado aportar un valor extra, preocupándonos por las tendencias del marketing e intentando focalizar a nuestros clientes en la relación a largo plazo con los suyos.

Desde Malvahada Films creemos que un buen producto audiovisual hecho a medida del cliente es una de las herramientas de marketing con la que las empresas logran una mayor cantidad y calidad de objetivos, además de aportar unos valores intangibles que, comparándolos con la publicidad tradicional, hace mucho más efectiva esta inversión en marketing.

Desde Malvahada Films creemos que el paso a dar por parte de las empresas es una inversión en productos audiovisuales tanto para el público general como para sectores más específicos por distintas razones.

  • La generación de contenido útil para empresas y clientes.
  • La no utilización de la interrupción.
  • Mayor facilidad para generar un sentimiento de marca y una relación a largo plazo.
  • El ahorro en la inversión gracias a la ley del cine.
La propuesta de Malvahada Films

Desde Malvahada Films hemos apostado desde nuestro nacimiento por ser abanderados de la vanguardia, tanto en técnicas de rodaje, edición y posproducción, como en storytelling y por supuesto, en productos diseñados específicamente para las empresas con las que colaboramos.

La principal apuesta de Malvahada Films para estas empresas es la creación de diferentes subproductos asociados a la producción de una obra.

Nos explicamos, una productora clásica se centra en el fin mayor, que es la creación de una obra artística: película, serie, documental… Malvahada Films se diferencia no solo por producir productos de máxima calidad artística, sino que sumamos a esta producción la creación de contenidos de interés, útiles y segmentados para los clientes de nuestras empresas colaboradoras, es decir, tus clientes. Las empresas que colaboran con nosotros, no son clientes, son socios. Metafórica y literalmente. Nuestra forma de trabajo es diferente.

Hasta ahora existían productoras de ficción y no ficción, dedicadas a producir películas, series, documentales, programas de televisión… Por otro lado, también existen productoras dedicadas a la producción de los diferentes formatos de vídeos utilizados por las empresas, como puede ser desde publicidad hasta vídeos corporativos, casos de éxito, eventos…

En Malvahada Films aunamos ambas especialidades:

  • La creación de una obra de ficción o documental de muy alta calidad e interés.
  • El diseño y creación de diferentes productos asociados y relacionados con la obra principal, que serán utilizados como marketing de contenidos, por nuestros colaboradores, dentro de las diferentes estrategias de marketing que lleven a cabo.

¿Qué ventajas genera esta forma de trabajar para las empresas que colaboran con nosotros?

  • Reciben los beneficios intangibles de ofrecer al público general una obra de ficción o documental.
  • No interrupción.
  • Generación de un contenido útil para tus clientes.
  • Creación de marca.
  • Beneficio para las AIE de la ley del cine.

Fdo. Igor Llaguno (Fundador).