Lo que nos define

Principios éticos de Malvahada Films

Malvahada Films y una sociedad justa

En Malvahada Films nos gustan las sociedades justas, somos así de tiquismiquis, ¡¿qué le vamos a hacer?! También creemos que las empresas privadas tienen una responsabilidad social. Creemos que las empresas debemos poner por nuestra parte todos los medios que estén a nuestro alcance para que la sociedad se convierta, realmente, en una sociedad justa e igualitaria.

Como el movimiento se demuestra andando y desgraciadamente no somos el grandioso Groucho Marx, estos son nuestros principios*, si no le gustan, lo siento, pero no tenemos otros y tampoco los queremos tener.

Esto implica que desde el nacimiento de Malvahada Films intentamos ayudar a construir una sociedad más justa, igualitaria y equitativa. La única forma que hemos encontrado, es empezar desde nosotros mismos. Creemos que para tener una sociedad como la que nos gustaría, las personas deben tener un sueldo digno, que les permita desarrollar todas las facetas de su vida necesarias para su desarrollo integro como persona, ¡vamos! ¡que se necesitan unos mínimos para poder desarrollarnos como personas y no estar todo el puñetero día pensando que no llegamos al fin de semana, imagínate que lejos queda final de mes!

Estos son nuestros principios, si no le gustan, lo siento, pero no tenemos otros y tampoco los queremos tener.

No estamos hablando de grandes lujos, sino de llevar una vida digna en la sociedad actual, esto requiere de un lugar para vivir, unas necesidades básicas bien cubiertas y una mínima capacidad de ahorro. Sin esto, ninguna persona podría desarrollar todo su potencial, ya sabemos que el dicho popular dice que el hambre agudiza el ingenio, pero no vemos que eso haya funcionado muy bien hasta ahora para crear la sociedad en la que nos gustaría vivir. Así que vamos por caminos muy distintos, en Malvahada Films creemos que para desarrollar todo el potencial de las personas la pirámide de Maslow es una buena referencia y los dos primeros escalones tenemos que facilitarlos desde las empresas. Nuestro objetivo interno es que todos los miembros de los equipos que formen parte de Malvahada Films lleguen al último escalón de la pirámide, la autorrealización. También os decimos que esto tiene un punto egoísta, que nos enorgullece, si todos los que formamos Malvahada Films estamos en ese punto, creemos sincera y enfervorecidamente que creceremos y lograremos nuestros objetivos de calidad en nuestro trabajo. ¡Ojo! Que no buscamos la perfección, que no existe, pero si un grado de excelencia bastante alto.

Por supuesto, esto es una hipótesis, cuando lleguemos a ese punto de desarrollo, analizaremos cómo estamos y, si nos equivocábamos, os lo diremos. No nos cuesta reconocer nuestros errores.

Dicho esto, ¿cómo Malvahada Films aporta su grano de arena a la sociedad que tanto nos gustaría ayudar a crear? Empezando por nuestro propio equipo. Si nosotros mismos no cumplimos estos principios, nos pareceríamos más a nuestro querido Groucho Marx*, pero no somos tan talentosos y además, dormiríamos mal… ¡Y eso sí que no! Así que, para empezar, debemos dar ejemplo.

Esto se traduce en la práctica en que todas las personas que forman parte de Malvahada Films, tanto el equipo estable como los equipos de eventuales de cada proyecto, cuentan con un sueldo digno, que les permite la libertad emocional que hemos descrito antes. Nadie que forme parte del equipo de Malvahada Films, ya sea estable como temporal va a recibir un sueldo que no le permita respetar nuestros principios. Este es el primer pilar en el que nos apoyamos.

En Malvahada Films todos los miembros del equipo estable de la empresa cuentan con un permiso de maternidad/paternidad exactamente igual.

El segundo, nos gustaría que el mundo continuase poblado por humanos, más este maravilloso país donde vivimos, a pesar de ser conscientes del problema de sobrepoblación humana. A esto le sumamos que hay muchas personas que, cosas de la vida, uno de sus objetivos y anhelos es tener descendencia, ¡fíjate que cosas!

En este punto sí que creemos que, con una medida simple, sencilla, fácil, nos quitaríamos muchos problemas. Como por ejemplo una de las grandes discriminaciones que ocurren desde hace demasiado tiempo y que deja a la mitad de la población, algunos dirían que la más capacitada, al margen de la sociedad, atribuyéndoles unos roles bien incrustados en el ADN de la sociedad por unos motivos que no nos vamos a meter porque no terminaríamos. Hablamos de la discriminación machista en materia de embarazos y permisos, además de la diferencia salarial entre hombres y mujeres. En Malvahada Films todos los miembros del equipo estable de la empresa cuentan con un permiso de maternidad/paternidad exactamente igual. Es decir, en nuestro caso esto se concreta en un sencillo, pero primordial, principio de igualdad, un padre tiene el mismo derecho y obligación de criar a sus hijos tanto como su pareja. A esto le sumamos que esta sencilla medida evita discriminaciones a la hora de contratar a las personas para que formen parte de Malvahada Films. Si la empresa, por principios, tiene los mismos costes independientemente del sexo de sus miembros, no existe la posibilidad que se discrimine por asuntos de balances económicos.

Logramos la rentabilidad económica, no se crean que somos monjitas de la caridad, estamos aquí para ganar dinero, pero con ética, creando un equipo de gran talento que logre, todos juntos, un equilibrio entre todos y para todos.

"no se crean que somos monjitas de la caridad, estamos aquí para ganar dinero, pero con ética"

Nuestro tercer pilar, es la reinversión. Aquí, en Malvahada Films, creemos que la investigación, desarrollo, innovación y optimización (¡Toma ya!) en y de todos los actores y sectores de la sociedad es lo que nos hará evolucionar hacia lo que queremos (una sociedad más justa y equitativa, lo hemos comentado antes). Somos amantes de la ciencia, ¡ojo! ¡La ciencia, no la cienciología! Por estas razones directamente en los estatutos de creación de Malvahada Films, hay una cláusula que especifica claramente que se debe hacer una reinversión mínima de los beneficios empresariales no menor del 20% en investigación, desarrollo e innovación.

Y hasta aquí llegamos por ahora, si ves que podemos mejorar en algo más, por favor, por favor, dínoslo, estamos abiertos a todo tipo de sugerencias.

Hasta aquí nuestra declaración de principios y éticos. Se nota que somos de Bilbao, ¡¿eh?! (no todos, pero ya sabéis que los de Bilbao nacemos donde nos da la gana). Esperamos al menos que os hayáis entretenido leyéndolos.

*Nos hemos tomado esta licencia poética, sabemos que es una frase atribuida a Groucho Marx pero hay constancia de que se publicó en 1873 en el New Zealand Tablet, hemos mirado en la Wikipedia, ;-).